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Llega a los cines la esperada versión de SWEENEY TODD dirigida por Tim Burton
14/02/2008
El viernes 15 de febrero de 2008 se estrena en los cines del país SWEENEY TODD: EL BARBERO, versión cinematográfica del musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, dirigida por Tim Burton.

La película ha obtenido 2 Globos de Oro (Mejor película comedia o musical, mejor actor -Johnny Depp-) y 3 nominaciones a los Oscar (Mejor actor -Johnny Depp-, dirección artística y vestuario).&description=Llega a los cines la esperada versión de SWEENEY TODD dirigida por Tim Burton" class="pin-it-button" count-layout="horizontal" target="_blank">
Del visionario cineasta Tim Burton (BATMAN y CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE) y del protagonista, ganador de un premio de la Academia y de una nominación a los Globos de Oro, Johnny Depp (CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE y la trilogía de PIRATAS DEL CARIBE) el 15 de febrero llega a los cines la esperada versión cinematográfica del famoso musical de Stephen Sondheim, SWEENEY TODD.
La película ha obtenido 2 Globos de Oro (Mejor película comedia o musical, mejor actor -Johnny Depp-) y 3 nominaciones a los Oscar (Mejor actor -Johnny Depp-, dirección artística y vestuario).
Depp interpreta a Benjamin Barker, un hombre encarcelado 15 años injustamente en el otro lado del mundo, que escapa y vuelve a Londres con la promesa de vengarse, junto a Helena Bonham Carter como su obsesiva y devota cómplice, la Sra. Nellie Lovett. Adoptando el disfraz de Sweeney Todd, Barker regresa a su antigua barbería encima del local de empanadas de carne de la Sra. Lovett, y fija sus miras en el juez Turpin (Alan Rickman) que, con la ayuda de su vil secuaz Beadle Bamford (Timothy Spall), le mandaron lejos con una acusación falsa y así poder robarle a su esposa, Lucy (Laura Michelle Kelly), y a su hija bebé. La Sra. Lovett le cuenta a Todd que su mujer se suicidó con veneno después de que el juez Turpin se aprovechara de ella. Pero cuando un barbero rival, el flamante italiano Pirelli (Sacha Baron Cohen), amenaza con descubrir la verdadera identidad de Sweeney, Todd le mata cortándole la garganta. Al no saber qué hacer con el cuerpo, la Sra. Lovett ve esta circunstancia como una potencial solución para su debilitado negocio — y sugiere usar la carne humana para el relleno de sus empanadas de carne. Sweeney descubre que el juez ha volcado todo su cariño hacia Johanna (Jayne Wisener), la ya adolescente hija de Sweeney, la cual está ahora bajo la tutela de Turpin. Prisionera en su casa, un día Anthony (Jamie Campbell Bower), el joven marinero que rescató a Sweeney del mar, se fija en Johanna. Perdidamente enamorado, Anthony jura rescatar a Johanna y casarse con ella. Mientras tanto, las empanadas de carne de la Sra. Lovett pronto se convierten en la comidilla de Londres, y mientras su negocio florece, sueña con una vida respetable junto al lado del mar junto a Sweeney como su marido y con el ex ayudante de Pirelli, Toby (Edward Sanders) ahora a su cargo, y también con su hijo adoptado. Pero Sweeney solo tiene en mente la venganza — en detrimento de cualquiera o de cualquier otra cosa.

Warner Bros. Pictures y DreamWorks Pictures presentan la película de Tim Burton, SWEENEY TODD: EL BARBERO de Parkes/MacDonald Production y Zanuck Company Production protagonizada por Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Timothy Spall y Sacha Baron Cohen. La película está dirigida por Tim Burton con el guión de John Logan y música y letra de Stephen Sondheim, basada en el musical ganador de un premio Tony SWEENEY TODD: THE DEMON BARBER OF FLEET STREET, de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler de una adaptación de SWEENEY TODD por Christopher Bond.
“Creo que el motivo de que ‘SWEENEY TODD’ haya aguantado durante 150 años se debe a que es realmente una buena historia… una historia muy emocionante. Es una historia sobre la venganza y cómo esa venganza se devora a sí misma”, dice Stephen Sondheim, el creador del aclamado musical teatral SWEENEY TODD: THE DEMON BARBER OF FLEET STREET, el cual ha sido adaptado para una película que dirige Tim Burton. “En ese sentido es una tragedia en la clásica tradición sobre alguien que quiere vengarse y termina destruyéndose a sí mismo”.
“Además del hecho de que indiscutiblemente tiene la mejor música que cualquier otro musical de los últimos 50 años, la razón de que SWEENEY sea todo un clásico es porque, a pesar de los asesinatos y violencia, tiene que ver con el amor perdido”, añade Walter Parkes, uno de los productores de la película. “Mezcla nuestros impulsos más violentos con nuestra mayor ternura. Y de la colisión de estas cualidades es de donde surge su abrumadora fuerza”.
Y el motivo de que SWEENEY TODD destaca de otras historias es por la sólida esencia emocional de la historia. “La clave de SWEENEY TODD es la emoción”, dice el guionista John Logan. “Es una historia muy apasionada sobre un hombre que es vilipendiado y busca venganza. Y en el proceso para alcanzar la venganza, se vuelve loco. También es sobre una mujer que está enamorada de él, que lo anhela pero que no puede tener una relación con él. Y también es sobre una jovencita, criada por un padrastro brutal que trata de encontrar el amor y la felicidad. Todos esos caudales emocionales colisionan en SWEENEY TODD, y el hecho de estar acrecentado por la música y las canciones lo hace todo mucho más exuberantemente romántico. Pero, en el fondo, es una historia de amor oscura y muy apasionada”.

Aunque hay personas que afirman que Sweeney Todd existió realmente y fue el responsable de 160 asesinatos en el Londres del siglo XVIII, la creencia más extendida es que era un personaje de ficción y que empezó a ser conocido a través de una historia titulada “The String Of Pearls: A Romance”, escrita por Thomas Peckett Prest y publicada en el periódico The People en noviembre de 1846. Según la leyenda, Todd cortaba las gargantas de sus clientes mientras estaban sentados en el sillón de su barbería, luego tiraba los cuerpos ensangrentados por una rampa al sótano que tenía debajo, donde eran triturados y utilizados como relleno para las empanadas de carne de su compinche en el crimen, la viuda panadera Sra. Nellie Lovett — empanadas que después eran vendidas al confiado público.
Un año después, la historia de Prest fue adaptada como una obra de teatro con el subtítulo “The Demon Barber of Fleet Street” (El Demonio Barbero de la calle Fleet). Muy pronto, la celebridad de Todd rivalizó con otro famoso asesino en serie del Londres del siglo XIX — Jack el Destripador.
Mientras que la historia de Todd ha sido la inspiración para muchas representaciones teatrales, al igual que para varias películas de cine y televisión, fue el dramaturgo británico Christopher Bond, con su obra “Sweeney Todd” de 1973, el que primero introdujo la trama de la venganza Barker/Turpin , considerada ahora como parte integrante de la leyenda de Sweeney. Luego, en 1979, usando la obra de Bond como su plantilla, Stephen Sondheim, el legendario letrista y compositor norteamericano — uno entre el selecto grupo de los ganadores de un premio de la Academia, un Tony, un Emmy, un Grammy y un Pulitzer — llevó la historia de Sweeney Todd hasta un público más amplio, con su aclamado musical, y de Hugh Wheeler, SWEENEY TODD: THE DEMON BARBER OF FLEET STREET.
Con el estreno en Broadway el 1 de marzo de 1979, protagonizado por Len Cariou como Sweeney Todd y Angela Lansbury como la Sra. Lovett, el SWEENEY TODD: THE DEMON BARBER OF FLEET STREET de Sondheim fue algo muy diferente a lo que se había visto sobre un escenario. Sangriento y terrorífico, con una música inspirada por el trabajo del proverbial compositor de bandas sonoras Bernard Herrmann (“Psicois”, “Los Pájaros”), al principio asustaba al público, pero rápidamente se la reconoció como la obra maestra de Sondheim, trasladando la obra muy pronto a Londres y siendo posteriormente representada en Broadway en 1989 y 2005.
“Era muy original”, afirma una de los productores de la película, Laurie MacDonald. “Aguda y oscura, y, sin embargo, en el fondo, emotiva y trágica. Y la música es muy espiritual y maravillosa”. A ella y a su socio en producción, Parkes, les gustaba tanto, que cuando encabezaban la producción en DreamWorks Pictures, obtuvieron de Sondheim los derechos de la película.
“Hay una extraña afinidad existente entre los dos amantes de Sweeney Todd que bordea el fanatismo”, añade Parkes. “Es casi un barómetro instantáneo de una sensibilidad compartida”. “Vi la obra original de Broadway tres veces, interpretada por Angela Lansbury y Len Cariou”, recuerda Logan. “Nunca en mi vida había visto nada parecido. Me enamoré de ella y ha permanecido conmigo hasta ahora”.
Aunque el director Tim Burton no vio la producción original de Broadway, sí que asistió a una representación anticipada en Londres mientras estaba allí estudiando. “No soy un gran fan de los musicales, pero este me encantó”, comenta. “Yo no sabía nada sobre Stephen Sondheim. El cartel parecía molar mucho, era bastante interesante. Es como una película de terror antigua pero la música es una yuxtaposición muy atractiva, es muy bonita, mientras que las imágenes son como una vieja película de terror. También fue muy interesante ver algo sangriento sobre el escenario. Fui a verla dos veces porque me gusto muchísimo”.
Y una versión cinematográfica de SWEENEY TODD parecía ser el paso lógico para Sondheim, desde su génesis fue, en parte, una película – con la partitura de Bernard Hermann. “He sido un fan del cine desde que era un niño”, admite Sondheim. “Siempre me han gustado las películas de melodrama y suspense. Hubo una película que vi cuando tenía 15 años, ‘Concierto Macabro’, con música de Bernard Hermann, que era un llamativo melodrama eduardiano sobre un compositor que se vuelve loco cuando oye un determinado sonido y sale por ahí a matar a la primera chica guapa que encuentra. Y recuerdo que me encantó la música, y pensé que sería muy divertido asustar al público y poder hacerlo, si es posible, mientras la gente está cantando”.

Adaptar un musical teatral de tres horas a una película de dos horas es obvio que supone unos cambios. Algunas canciones fueron conjuradas completamente, otras simplemente acortadas. “Cortamos versos, pero también dilatamos ciertas áreas”, explica Logan. “Una buena parte de trabajo se hizo cortando y moldeando”.
También en la historia se hicieron cambios sustanciales. “Queríamos que estuviera sumamente enfocada en el viaje de Sweeney Todd, para que otros elementos de segunda o tercera importancia se diluyeran. En la obra, Johanna, la hija de Todd, canta mucho más; ella y Anthony son personajes más musicales, pero yo creía que el meollo de la historia debía de centrarse realmente en Sweeney Todd y en la Sra. Lovett, y en Toby hasta cierto punto. Quería centrarlo en ese triángulo lo máximo posible”.
Para Stephen Sondheim, una versión cinematográfica de “Sweeney Todd The Demon Barber of Fleet Street” ofrecía la oportunidad de cambiar ciertas letras, así como escribir otras nuevas que se ajustaran más con ciertos cambios estructurales y narrativos dictados por el guión. “Los tiempos en el teatro y en el cine son diferentes”, explica Sondheim. “En un escenario se acepta a alguien sentado y cantando durante tres minutos sobre un tema, pero en el cine coges la idea rápidamente y resulta que dos minutes y medio son demasiado. El problema es, ¿cómo conservas la integridad de la partitura y, aun así, eliminar algunas cosas? Pero John ha mantenido la mayor parte de la partitura y ha seguido conservando el valor cinematográfico de las canciones”.
Contractualmente, Sondheim ha dado el visto bueno al casting de Sweeney Todd y de la Sra. Lovett, al igual que a la elección del director. “Es un personaje formidable”, comenta Burton sobre el legendario compositor. “Es muy inteligente, muy apasionado, es un genio en lo que hace, pero lo que verdaderamente he respetado y de lo que me he sentido muy agradecido es por dejarme hacer. No es una obra teatral. Es una película. Adelante con ello. Y me he sentido muy respaldado con eso".
“La otra cosa que me impresionó e hizo que inmediatamente me gustara, fue cuando le conocí por primera vez. Me estaba contando que lo escribió como una partitura de Bernard Herrmann”, continua Burton. “Y lo verdaderamente interesante es que cuando quitas las canciones, y eso ocurrió cuando estábamos grabando, es como una partitura de Bernard Herrmann — es realmente asombroso. En cuanto dijo eso yo pensé: ‘Estoy del todo dentro’”.
“Encaja a la perfección”, dice Sondheim de Burton. “En muchos aspectos es su película más simple, su película más directa, pero se puede ver que está contando una historia que realmente le gusta. Es una historia en la que hay los incidentes suficientes para que no tenga que inventar cosas extras. Siente entusiasmo por la obra y va, con perdón, directo a la yugular”.

Mientras que en el teatro Sweeney Todd y la Sra. Lovett han sido interpretados normalmente por actores entre 50 y 60 años, Burton estaba decidido tener un reparto más joven para la película. “Pensaba que parte de la energía de todo el conjunto estaba en que fueran más jóvenes, alrededor de los 40 años, y que los niños fueran niños, por lo que las edades son un poco más ajustadas a lo que era realmente la historia, no es un adolescente interpretado por alguien de 30 años”, explica. “Eso, para mí, suponía una energía muy cinematográfica, al contrario que en el teatro donde se puede pasar sin ello”.
“Tim deseaba muchísimo que hubiera un potencial para el romance, dos personas que tuvieron su momento y lo perdieron”, comenta el productor Walter Parkes. “Y creo que Helena hace tanto como Johnny para mostrar eso. Hay un momento al final, donde canta una de mis canciones preferidas, ‘By the Sea’ (Junto al Mar), en la que se imagina la vida que ella, Sweeney y el pequeño Toby podrían haber tenido si pudieran olvidarse de todo esto. Es muy patético y bonito porque es simple, directo, sin adornos y justificadamente emocional – tanto más cuanto que sabes que esta nube de tragedia está colgando sobre las cabezas de esas tres personas”.
“El problema central de la Sra. Lovett es que está enamorada de este hombre, el cual nunca se ha fijado en ella”, dice Bonham Carter. “Él ni siquiera la mira, excepto cuando llega con la genial idea de cómo desembarazarse de los cuerpos y, de pronto, ella es visible. Ella es una buena socia, es una buena contrapartida para él, porque mientras él es un introvertido total, ella es muy extrovertida. Es racional y creo que mucho más inteligente, francamente. Ella era la casera de Sweeney hace 15años, cuando él estaba casado. Así que cuando Sweeney llegó de Australia y la encuentra, le vuelve a dar su antigua habitación sobre su tienda de empanadas de carne. Pero la cuestión es que ella siempre ha estado enamorada de Sweeney. Y creo que a él le importa un comino la Sra. Lovett. Él solo está obsesionado en vengar la muerte de su esposa. Pero hay algo muy importante que ella no le cuenta …”
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Para encarnar a su Sweeney Todd, el director Tim Burton solo tenía en mente a un actorJohny Depp. A finales de 2001, antes de que Burton se comprometiera a dirigir “Sweeney Todd”, visitó a Depp en su casa del sur de Francia y le dio una copia de la producción teatral de Angela Lansbury en un CD. “Me dijo: ‘No sé si has oído hablar nunca de esto. Échale un vistazo’”, recuerda Depp. “Le eché una ojeada y pensé: ‘Vaya, es interesante’. Luego, cinco o seis años después me planteó la pregunta. ‘¿Crees que podrías cantar?’. Y la respuesta que le di fue: ‘No lo sé. Veremos si puedo hacerlo’”.
“Sé que tiene aptitudes musicales”, dice Burton, “porque estuvo en un grupo. Pero creo que, en parte, le vi claramente como Sweeney Todd. Y sé que no haría nada conmigo solo por hacerlo. Eso era todo lo que necesitaba y sabía que podía hacerlo. Simplemente tuve la corazonada de que podría hacerlo”.
Para averiguar si podía cantar o no, Depp llamó a su antiguo compañero del grupo Bruce Witkin, que había sido el cantante y tocaba el bajo en The Kids -el grupo musical del que formó parte Depp durante los años 80- y los dos se fueron al estudio Witkin en Los Angeles para grabar a Depp cantando “My Friends”. “Esa fue la primera canción que he cantado jamás en mi vida”, explica Depp. “Fue algo muy raro e intimidante”. Pero Depp confiaba en que su amigo fuera lo bastante honesto para que le dijera si era capaz de cantar o no. “Y empecé: ‘¿Quieres la buena o la mala noticia?’”, recuerda Witkin. “Y me dice: ‘Bueno, dime la mala noticia’. Y yo le digo: ‘Pues la mala noticia es que vas a tener que hacerlo’”.
“Es muy sexy”, dice Bonham Carter de la voz de Depp cantando. “Es muy sexy cantando, y suena a él mismo, eso es lo excitante. Verdaderamente canta con sentimiento, es un papel muy emotivo. Es tal cual, muy sexy, muy conmovedor, valiente y bello, muy bello y lleno de sentimiento”.
Burton está de acuerdo: “Johnny tiene un timbre de voz muy bonito. Le sale del interior y eso es lo grandioso”.
Para Depp, la clave de Sweeney Todd fue pensar en él, no como un asesino, sino como una víctima. “Sin duda Sweeney es un personaje oscuro”, reflexiona, “ pero creo que es un personaje bastante sensible, super sensible y en su vida ha experimentado algo muy malo y traumático, una grave injusticia. Pero siempre le he visto como una víctima. En fin, cualquiera que haya sufrido tanto y luego cambia y se convierte en asesino, no puede ser solo eso. Siempre he pensado en él como alguien un poco cortito. No idiota, solo un poquito corto de alcance. Le arrebataron de repente una vida perfecta, su mundo perfecto. Y se pasó 15 años en el infierno. El único motivo por el que regresó fue para eliminar a las personas que le habían hecho daño”.
“La interpretación de Johnny Depp es extraordinaria”, dice Sondheim. “El deseo de venganza de Sweeney, el odio alimentado poco a poco y el dolor que siente son la base de la historia, y Johnny encuentra la más sorprendente variedad dentro de la estrecha colección de emociones. La intensidad está a punto de estallar constantemente y nunca deja que disminuya. Es pura furia.”
“Es incapaz de sentir felicidad”, dice Depp, “a menos que concluya ese capítulo, y está muy cerca de su objetivo, que es matar a las personas que le han dañado seriamente”.

“La música es muy importante”. dice Zanuck. “La historia está contada a través de las canciones. Estábamos decididos a que cada miembro del reparto utilizara su propia voz. Son ellos mismos los que cantan”.
Y sin embargo, aparte de Laura Michelle Kelly, que hace de la mujer pordiosera, ningún miembro del reparto de “Sweeney Todd” era cantante profesional.
“Stephen Sondheim ha escrito la música más complicada de la historia de los musicales, así que para los actores eso es como para un alpinista escalar el Everest sin oxígeno y sin sherpas”, comenta John Logan.
La música se grabó durante un periodo de cuatro días en el Air Studios de Londres, y la orquesta de 64 músicos reunidos para la película fue la orquesta más numerosa que había tocada nunca una partitura de Sondheim. “Le añadimos 30 violines, algunas trompas más y una tuba, para darle un sonido más enérgico, más elevado y más amplio”, explica Higham. “Este es sin duda el rasgo más característico”.
Aunque Sondheim estaba naturalmente interesado en la adaptación musical, prestó mucha atención a los intérpretes. Y explica: “ Prefiero a actores que canten antes que cantantes que actúen. Porque no siempre hace que mejore la música, pero sí hace realzar la historia, y creo que eso creo es lo importante”.
Sin embargo era Bonham Carter la que tenía, no solo que cantar más canciones, sino que eran las más complicadas. La canción representativa de su personaje, “The Worst Pies in London”, le exigía, no solo cantar, sino hacer una empanada de carne completa mientras cantaba. “Es una canción buenísima”, afirma. “Sondheim la escribió como un tema virtuoso para un actor. Es muy complicada. Es increíblemente rápida y realmente brillante en crear su personaje porque, en parte, la capta como alguien que se sale de la tangente, que está por todas partes, frenética, habla igual que piensa. Pero, al mismo tiempo, te muestra el hecho de que regenta una tienda de empanadas de carne, que el negocio no le va demasiado bien y no ha tenido mucha suerte. Y está haciendo una empanada al mismo tiempo que está cantando todo esto, así que es algo muy difícil”.
Bonham Carter incluso fue a clases de cocina para aprender a hacer empanadas de carne, y los movimientos de su personaje mientras hace las empanadas tuvieron que ser tenidos en cuenta en las sesiones de grabación. “En una película, cuando haces algo, luego tienes que hacerlo exactamente igual por la cuestión de continuidad”, aclara. “Tienes que hacer hasta el más mínimo detalle de la misma forma. Creo que he cantado esa canción un montón de veces, probablemente cerca de 500 veces, contabilizando cuando empecé a cantarla, en las audiciones, cuando la grabé y al realizar diferentes versiones”.

Para la película, Burton estaba decidido a eliminar todo aquello que tuviera tufillo a ser demasiado de “Broadway” en lo referente a la orquestación e interpretación. “En Broadway estás frente a un público sentado y una canción termina con un ta-da, seguido de aplausos, y no se puede hacer eso en una película”, advierte . “En cierto sentido es como si estuvieras haciendo una película muda por lo que hay un tipo de actuación, podríamos decir, algo exagerada, pero al mismo tiempo intentas evitar cualquier gesto parecido al que se realiza en Broadway, aunque haya un par de ellos. Así que fue una dinámica un poco difícil de encontrar. Había que ser algo exagerado, como en las películas mudas o en las de terror antiguas, sin recordar a Broadway”.
“Esto no es una grabación de un espectáculo de Broadway”, dice Logan. “Tim ha sido muy consciente de todo lo que oliera a demasiado sensiblero, a lo relativo a la presentación, a ser demasiado ‘pretencioso’ en cuanto a que los actores sobreactuaran o actuaran para el gallinero, porque hay un campo bastante amplio en la partitura que permite la sobreactuación del interprete, actuar en exceso; es una historia muy larga con emociones arrolladoras y una música con mucha fuerza. Tim ha estado magnífico en hacerlo parecer real, en mantenerse fiel y asegurándose de que es gente normal que atraviesa una fase difícil y terrible, y de no rehuir las emociones realmente angustiosas. Como admirador del teatro y del cine, creo que ha hecho lo correcto al decir: ‘Respetamos la obra de teatro, admiramos la obra de teatro, siempre estará en nuestros corazones, pero esto debe ser primero y ante todo un trabajo cinematográfico’”.
“Siempre existe la posibilidad de que moleste a los puristas porque no es igual que la obra y hay cosas que no aparecen”, reflexiona Burton. “He tratado de ser lo más puro posible, pero no sé cómo van a responder los puristas, pero, a ver, ¿cuántos puristas hay por ahí? Una película como esta es una extraña apuesta porque es un musical para mayores, hay mucha sangre y la gente que va a los espectáculos de Broadway normalmente no van a ver películas de casquería y la gente que ve ese tipo de películas generalmente no van a los espectáculos de Broadway”.
Para los admiradores del típico musical, Sondheim reconoce que se ha cortado parte del material. Pero, añade: “Les animo que, dentro de lo posible, dejen sus recuerdos del espectáculo teatral de puertas para fuera, porque, a diferencia de todas las demás películas sobre musicales teatrales que conozco, este es un auténtico intento de coger el material y transformarlo totalmente en una película. Lo bueno de ‘Sweeney Todd’ es que no es una película sobre una obra teatral. Esta película solo está basada en una obra teatral”.
“Estoy entusiasmado con la gente que nunca ha oído hablar de Stephen Sondheim, con la que en su vida ha ido a ver un espectáculo en Broodway y que van a ir a ver este majestuoso trabajo”, dice Logan. “Van a poder oír una partitura como jamás haya compuesto ningún compositor americano. Van a poder ver una historia única y que no conocen. Y van ha comprender por qué nosotros amamos a‘Sweeney Todd’y por qué la hemos amado tan apasionadamente durante tanto tiempo. En parte, serán como cuando John Logan o Tim Burton lo contemplaron por primera vez y les inspiró una pasión que ha durado 25 años. En el fondo, ‘Sweeney Todd’ es un musical de terror. Es una película de terror con la música que le apoya. También es, creo, un drama cautivador y una comedia negra estupenda. Es un ejercicio del Guignol. Pero por encima de cualquier cosa, es puro entretenimiento. Es el genio de Stephen Sondheim, el genio de Tim Burton, el mundo de Sweeney Todd, todo junto para crear algo único y muy entretenido”.

Enlaces de Interés
- Página web oficial en español de SWEENEY TODD de Tim Burton
- Página web oficial de SWEENEY TODD de Tim Burton
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